martes, 15 de septiembre de 2009

Mañana voy otra vez a la radio, a estas horas tan solo tengo dos ideas apuntadas en la servilleta. Me faltan tres petardos, los montaré durante el desayuno de mañana. Una de estas dos ideas la publiqué en twitter hace un par de días, se trata del bar cuyas partes se mueven sobre raíles. Para mí, la gracia de explicar esta idea es poder hacer una analogía con el movimiento de la piel del testículo, no sé, decir de pronto "pell de testicle" y, no contento con eso, señalar el hecho de que se ésta se contrae ante determinados estímulos, creo que lo mejor que se puede hacer con un elemento supuestamente polémico es ir más allá y citar una propiedad física de este. Que antes de haberse digerido ya esté sirviendo de soporte para otro dato, sí, creo que es un buen camino, he he.

La otra bengala es una situación: El personal de un pequeño bar regresa de vacaciones y al abrir el local después de un mes encuentran que los congeladores se apagaron por descuido de uno de ellos al cerrar el local y la carne que contenían está podrida y todo huele fatal. Entonces empiezan a llevar sacos de carne podrida a los contenedores de la calle. La peste es tal que tienen que taparse la cara con trapos, el dueño del bar observa como van y vienen, la cosa se hace eterna. Cuando, por fin, ya parecen haber evacuado todos los pedazos de carne putrefacta, el dueño grita desde la cocina:

-¡Oye, falta un trozo por sacar a la calle!
-Ah, voy, ¿dónde está?
-Eres tú... estás despedido

Buf, la cara de ese camarero, menuda patada en el culo, y encima tras haberle hecho sacar toda esa mierda, no hablemos ya del símil con la carne podrida... muy feo todo.

4 comentarios:

Sergio Vicente dijo...

Soberbio.

Lo estructuraría como: trama, trama, trama y finalmente, RAS, aparece ese maldito giro inesperado.

Soberbio.

Yo: Un anónimo lector ocasional.

pirra dijo...

Antes de limpiar los congeladores no le habían dado tiempo ni a cambiarse. Se va para casa con la ropa que traía, sucia de carne podrida, en el metro.

Miquel Montlló dijo...

El dibujo del gatito con genitales ha ejercido una suerte de hipnosis subliminal sobre mi mente y ahora no puedo ver a un gato sin tener una extraña visón borrosa de algo colgando entre sus patas. La composición, la combinación de colores, quizá el decido trazo.

No abandones el blog, necesito mi dosis.

Noguishe Style thru da veins. Eres un genio.

PD: me encantó la idea de la señora que niega con la cabeza antes de escuchar lo que tienen que decirle. Es casi realismo mágico.

PD2: No sé si se podría extraer una idea de ello, pero.. has probado alguna vez de clicar en el símbolo de minusválidos que hay al lado de la casilla de verificación de palabra cuando dejas un comentario en un blog?. Yo lo he hecho y se oyen cosas muy raras que no llego a comprender.Muy de Iker Jiménez.

Saludos!

pérez-marín dijo...

madre mía... lo del simbolito es aterrador. (creo que voy a pulsar otra vez...)