sábado, 29 de noviembre de 2008

Hola de nuevo; seguimos todos juntos dentro de este sueño hecho realidad que es el Nuevo Blog de Miguel Noguera. Simplemente quería añadir alguna información más a la idea de la gente que empuja un barco:

La imagen es la de un grupito de amigos bien avenidos que empujan por el suelo un barquito de madera de dimensiones extrañas, es decir, un barco pequeño e incómodo para que lo ocupe un adulto pero excesivamente robusto y serio -si se puede aplicar la seriedad a una estructura de madera- para que navegue en él un niño solo; de hecho creo que la seriedad en este caso tiene que ver con que el barco pesa lo necesario como para malherir al niño en caso de cernirse sobre él y además su madera, aunque buena, no está lo suficientemente tratada como para garantizar que el niño no se clave alguna astilla dura y larga. Es decir, el barco parece una especie de juguete serio, pero en ningún caso es una reproducción para coleccionistas ni nada por el estilo, es demasiado grande y sólido para eso. Los amigos lo empujan completamente vacío y bastante sonrientes hacia un muelle. El asunto es que el desnivel entre el muelle y el agua es, ¿cómo decirlo?, lo suficientemente pronunciado como para pensar que el barquito puede caer al agua directamente boca abajo o bien caer de punta y luego boca abajo y la simple visión del desnivel y del barco de dimensiones extrañas pero al fin y al cabo un objeto trabajado y digno de aprecio siendo empujado de un modo tan alegre hacia el muelle provoca desasosiego y todo tipo de incómodos pensamientos a todo aquel que pasa por allí y presencia la escena, como, por ejemplo "esos chicos que empujan el barco deben de saber perfectamente que por alguna ley de flotación que se me escapa, el barco no caerá de mala manera ni se hundirá, pero tal como yo lo veo es muy evidente que el barco corre riesgo de hundirse, ¿es posible que no hayan caído en la cuenta de todo esto?, ¿es posible que sólo yo lo esté viendo? ¿acaso quieren hundirlo? pero ¿cómo pueden querer hundir un barquito nuevo de buena madera?, no entiendo nada".

Aparte de la escena esta tan incómoda del muelle y el barquito raro, he de decir también que la frase "Todos juntos empujando este barco que empieza" me acompaña desde hace unos cuatro años en relación a la imagen de una inauguración de una especie de Pub o bar de copas que ha abierto un joven empresario que ha invitado a su grupo de amigos, y la frase "Todos juntos empujando este barco que empieza" flota en el subtexto de la inauguración y entran ganas de que de algún modo horrible el barco se hunda en la misma inauguración.

2 comentarios:

noyatan dijo...

Dios sabe que estamos contigo, pero joder, que raro es todo esto.

Hongos dijo...

La idea de que este blog hable durante meses y meses de la metáfora del barco; que el propio blog sea un barco que no empieza.