martes, 30 de diciembre de 2008


Paracaídas hecho con sábanas y maderos. El contraste entre la solidez de la estructura y la ligereza de la sábana al viento, ahí reside lo poético; sobre todo es muy importante que los maderos sean cuadrangulares y mucho más gruesos de lo que pudiera pensarse en relación al enunciado “paracaídas hecho con sábanas y maderos”. Obviamente el artefacto pesa como un piano y descender en él es caer a peso, pero, ¿qué me decís del inicio del descenso?, el hecho de mirar hacia arriba y ver esas gruesas vigas inamovibles es como sentirse en casa, ¿no?, tener, al menos por un momento, esa sensación de bienestar en medio de la caída en picado, ¿no?

5 comentarios:

Jaime Wulff dijo...

es como españa y atlanta y una fuga de capital, el cuento que todo taxista lleva dentro sin saberlo en el mundo del crack televisivo, las mallas de ciclista que inauguraremos con el 2009... quedarán las collejas, pero en la caída habremos encontrado diamantes que brillan como dientes de rata.

Hongos dijo...

A mi me da la impresión de que el tipo de el dibujo está ASCENDIENDO. Muy místico, con fondo musical de trompetas mejicanas.

Gohaninengland dijo...

Miguel Noguera, eres el Leonardo Da Vinci del siglo XXI. Bravo por ti!

El Hombre de la Pústula dijo...

Yo me sentiría más seguro con un tejado entero.

El Rubio dijo...