miércoles, 7 de abril de 2010

Galletas, ¿se ha cumplido la utopía?

Hoy daremos un paseo jovial -nada de pretensiones- por alguna de las galletas que podemos encontrar actualmente en el mercado y considero reseñables por algún motivo. No esperéis grandes giros, no. Simplemente se trata de constatar que las formas hechas de galleta están pisando fuerte dentro del mundo en general. La contundencia que tanto echamos en falta hoy en día está toda concentrada en la galleta moderna.

Veréis que he hecho un pequeño trabajo de campo. Incluso un vigilante del Caprabo me llamó la atención por tomar fotografías. Espero que valoréis ese hecho. El hombre tenía una porra bien grande que me puso a cien. No pude más que correrme en las galletas que estaba fotografiando sin permiso, ha ha ha.

Bromas aparte, vamos con una primera imagen. Se trata de la Buena María, una galleta que es como la celda de un monasterio, sencilla y pura. Madre de todas las Galletas.
Pero fijaos en lo que nos propone fontaneda, una extraña revisión del clásico. En vez de modernizarla la han dotado de espíritu ilustrado, como si hasta ahora la Buena María hubiese sido una campesina ingenua y despreocupada. De hecho los tonos del paquete se han apagado, se han densificado, han virado al marrón de la tertulia política y el pelo cano. El vaso de leche ha mutado en un café con leche de reflexión adulta. Claramente Fontaneda ha dado un golpe sobre la mesa.
¡Mirad a este pájaro!, qué contento va por la vida. Va contento porque tiene las espaldas cubiertas, ya lo creo, ¡menuda costra de galleta le avala!, ¡eso es solidez!. Ya pueden llamarle negro de mierda y empujarle al suelo durante el recreo que el chaval siempre caerá sobre un recio tablón de galleta blanca protectora, ¡por fin un negro con un guardaespaldas blanco!. Y qué me decís de su nombre: Diver-Choco-Risas, esa concatenación de palabras nacida de un brainstorming asqueroso. Hubiera sido mejor llamarle Elena-Bonham-Carter, ha ha ha.

Como si no fuera bastante, el negro está relleno de un fluído blanco nuclear. Su núcleo es el genoma del hombre blanco. Y si os fijáis, él no lo sabe, no puede saberlo, porque para abrirlo has de matarlo, mirad sino como sus ojos se han tornado completamente mates... completamente MATEMÁTICAS.

Osito Lulú, qué decir de este oso al que le acaban de amputar las garras y los muñones resultantes son esponjitas para mojar sellos. Respecto al nombre, creo que el terror auténtico proviene de una escena que el consumidor suele reprimir: la reunión de los creativos con la empresa galletera en la que les convencen de que ha de haber una torsión en el género del osito, que en esa torsión reside el éxito del producto "Osita Lulú, no se entiende... Oso Lucas, no es nombre de galleta... ¿entienden que es el mismo producto el que nos está pidiendo que le llamemos Osito Lulú? ¿lo ven?".

La extrema solidez de las formas de la galleta moderna, ¿estamos ante un nuevo Picasso?, ¿es el Picasso del siglo XXI un holding de empresas?, YO DIGO SÍ.

10 comentarios:

Sargento McKamikaze dijo...

Hahahahah, qué cantidad de referencias a lefadas, qué de migas guarras en el capullo. Me encanta.

Patricil dijo...

La buena María, camello bueno.

godolonky dijo...

Y que me dices de lo de
"¿Simplemente maría?"

También hay lagartos. dijo...

Te queremos Noguera, has visto Cardio, nos has visto las ingles. Mira la puntita del pene:

http://www.zappinternet.com/video/PeCnJudPar/Sin-animo-de-lucro-tu-que-prefieres

guillem dijo...

Con las galletas, me has tocado la fibra. Marcas blancas, un mundo a parte. Desde las chiquilin convertidas en "Galletas Relieve" hasta las perturbadoras "Grafy", esa galleta con la lengua fuera, me recuerda al conocido que te persigue en sueños para pellizcarte el glande.

Miguel Noguera dijo...

Muy bien Guillem, vaya galletas más jodidas has aportado.

Lo que también me ha dejado muy loco es el vídeo que nos ofrece También Hay Lagartos, pfff, es un ciudadano que está roto ¿no?, han tocado la tecla equivocada.

Gohan dijo...

"Hubiera sido mejor llamarle Elena-Bonham-Carter..."

Eres la ostia Noguera.

Esther dijo...

Los japoneses descuidan el continente y se centran en el contenido. Van directos al meollo, a la madera: estas galletas hacen que te crezcan las tetas (además de darte un plus de brillo extra en un punto cercano a la axila)

http://www.kirainet.com/galletas-que-hacen-crecer-las-tetas/

Ratzinger dijo...

bravó, noguera, bravó

la poca asiduidad con la que escribes ahora se compensa (me arriesgo a decir incluso que queda totalmente superada) con la calidad de tus entradas.

bravó de nuevo

LCE dijo...

Señor Noguera, la semana pasada se desató una locura indescriptible en un popular concurso de La 2. Un verdadero Ultrashow hecho realidad, "la magia de la televisión" que diría el presentador.

Me intriga su reacción (la de usted). ¿Augura una réplica en Vaughan? ¿Se la imagina?