jueves, 10 de diciembre de 2009

Ese Gag


Pues sí, propongo trasladar ese gag teatral -me refiero al acto de expulsar violentamente por la boca lo que uno acaba de beber como reacción ante una noticia inesperada y comprometedora- propongo trasladarlo al campo de las noticias realmente tristes. La noticia de la muerte del padre, ¿en qué lugar quedaría esa muerte con una respuesta como ésta?, ¿en el terreno del sainete?. Es obvio que con esa explosión tan vistosa el oyente seguiría expresando un impacto negativo, pero aún así, todo tendría una calidad como de prensa amarilla; aunque no se trataría exactamente de un gesto frívolo, sería más bien un mear fuera de tiesto, una sorpresa equivocada, ese gesto sería precisamente lo que la noticia ha sido para él, un quiebro, una rotura... joder, a ver si después de todo ésta va a ser la respuesta ideal a la muerte repentina de un ser querido: responder al quiebro con otro quiebro, devolverle al mundo la mala jugada. No, no lo es, pero a veces va bien especular.

Ahora que me fijo en la ilustración, ¿qué es esa mierda de "han muerto 163 personas"?, está claro que allí me dejé seducir por ese realismo barato de las cuentas claras y sin redondear, además, ¿qué clase de información es esa?, explicarle a alguien que han muerto 163 personas, así, en general, en el mundo, no tiene carga dramática de ningún tipo, es como una alucinación, como un sueño, y hablando de sueño, ¡qué sueño tengo! ha ha ha, me voy a dormir.

3 comentarios:

la abuela bloguera dijo...

Me han entrado muchas ganas de que me pille una mala noticia con bebida en la boca.

Si no se tiene esa suerte creo que se puede usar esta variante:

-Ha muerto tu hijo.

-Aha. Sí. (Silencio) ¿Quéeeeeee?

El Hombre de la Pústula dijo...

Noguera está describiendo un choque cultural, esa reacción extravagante remite a los sobreactuados mugidos de sorpresa que vemos hacer a los chinos en sus películas, al modo en que un hindú se aferra al quicio de una puerta para expresar aprensión o congoja, a las miradas fulminantes que se mantienen en silencio y durante minutos en los culebrones venezolanos.

He cometido el error de buscar "163 muertos" en gúguel pensando que Noguera había tenido un arrebato profético, una horrible visión apocalíptica, pero no: si metes otra número de muertos también salen un montón de tragedias, no había nada sobrenatural ahí, hombre, tranquilízate, suelta ya el quicio de esa puerta.

Musaranya dijo...

Jajaja... cuánta certeza impensada! Quizá Stalin con su célebre frase "la muerte de uno es una tragedia, la de millones sólo una estadística" dé peso a esa última reflexión