lunes, 28 de diciembre de 2009

Joder, os iba a colgar la imagen de la idea de hoy pero no encuentro la cámara, maldita sea. Tendré que explicarla sin más.

Se trataba de un cura, una especie de monje franciscano que hacía el gesto de bendecir, el gesto ese con la mano en alto, con el índice y el corazón ligeramente prominentes, persignando el aire, ya sabéis, ese gesto como de Chiquito de la Calzada, ¿es necesario que os lo siga ilustrando?. Una seña simbólica muy concreta pero que a la vez es interpretada sutilmente por cada individuo que la ejecuta introduciendo pequeños matices, sutiles virajes que no se sabe muy bien a qué apuntan, como ocurre con el saludo militar, pues bien, el monje pilotaba una nave espacial, una especie de vitrina poliédrica que se movía gracias a las fluctuaciones de su gesto de bendecir. No habia motores, sólo la bendición.

¿Qué os parece? ¿firmamos?, ¿os parece adecuado lo de hoy?, ¿o no veis bien que un monje pilote así una nave? ¿cual es el problema?, ¿el monje? ¿la religión? ¿las combinaciones? bueno bueno, vamos a dormir ya.

6 comentarios:

Snob dijo...

Más que monje, sería un Caballero Jedi!

la abuela bloguera dijo...

Ja, ja, muy buena.

Oye, hay como mocos, o pasas, o trocitos de mierda separando algunas de las preguntas del final... otras en cambio van sin separador.

Me tienes loco.

Sargento McKamikaze dijo...

No me mezcles.

Neutrón dijo...

esta idea me ha gustado tanto que me la tatuaré en el prepucio

aemaeth dijo...

yo diría que el problema está en el mixturado, cómo un bendecidor militar? dale una paloma, un grifo o el air-papa, pero un avión de camuflaje es totalmente herético

me mola la imagen de control con la mano bendita, de hecho la imagino haciendo el símbolo del infinitivo!

Miguel-E. Bueno González dijo...

En el siglo 25 la ciencia ha sabido aprovechar energías que hoy en día llamamos espirituales o mágicas. No cualquiera podría hacer volar una nave de esas características, pero si un alto cargo de la iglesia.

Lo que yo creo es que debería usted gabarse en vídeo exponiendo esas ideas para subirlas a modo de miniclips a su plataforma digital preferida, porque yo le paso a mis amigos un enlace del ultrashow para difundir su palabra y nada más ver la duración del vídeo me dejan de hablar.