martes, 26 de mayo de 2009

Hola, amigos míos, ¡mis pequeños mamarrachos!, ¡mis mamarrachitos de arcilla!, hoy también tendremos con nosotros una idea del día, nació en la sección de parafarmacia del Corte Inglés esta mañana. Es una idea de fácil acceso, he he, bueno, en realidad digo esto para colar el segundo metapaint:


Los lectores del Blog de Miguel Noguera deslizándose en una idea fácil.

Un señor completamente sano se gasta un dineral en un medicamento para tratar el Sida y se lo aplica en la cara para evitar quemaduras solares en la playa, esa es, en rigor, la idea de hoy. Llevar en la cara un antisida tiene que merendarse de calle los rayos solares, esa es la tesis del señor. Está equivocado. Ya está, no pasa nada. A dormir.

6 comentarios:

Patricil dijo...

Me voy a tomar ese Paint como un reto. Que se note que me regalaron cuando era pequeña el libro para dibujar y colorear de Josse Goffin

Dude dijo...

La idea esta de matar moscas a cañonazos, debidamente retorcida, da muchísimo juego. Yes, yes.

Molaría mucho una peli de eso. Una sofocante tarde de julio un tío en camiseta de tirantes sestea en su céntrico piso agobiado por las moscas y decide cargárselas a cañonazos. Literalmente. El tío usa una batería lanzamisiles Stinger A12 para matar a las moscas y claro.. el pandemonium. Mata a las moscas y a 200 vecinos, derriba el edificio, interviene el ejercito y todo, vamos, la rehostia.

Con actorazos, special effects y toda la pesca. Molaría. Igual un día la hago.

Hongos dijo...

Que el remedio contra el SIDA sea una crema y no una cápsula o un jarabe. Qué decepción, ¿no?

Miguel Noguera dijo...

Aquí tengo que puntualizar, no se trata de una crema, son unos polvos que se disuelven en agua y el señor luego se aplica el agua en la cara, no es tan fácil.

El Hombre de la Pústula dijo...

Es un emplasto entonces, unos óleos contra el SIDA, un ungüento (ungüento antes de dormir, léeme ungüento antes de dormir ¡EH! ¡ESO NO ES TUYO, NO LO TOQUES!)

Lo que no queda claro es si el tipo es un acaudalado derrochador y está acostumbrado a este tipo de dispendios, pero supongo que tiene más gracia imaginar que es un pobre diablo que trabaja como un mulo y ahorra durante todo el invierno para poder luego pasear por la playa sintiéndose indestructible, cubierto de argamasa anti-SIDA ¡el no-va-más! Aunque no le sirva de nada y se queme la piel, creo que merece la pena esa sensación de invulnerabilidad, ese aplomo con el que llega y extiende la toalla.

Luis R. Álvarez dijo...

Lo que la lógica del señor está sugiriendo es algo muy potente. Los medicamentos reducidos a una sola sustancia básica curadora de todo. Solo hay un medicamento, y lo que el enfermo escoge es la potencia de EL MEDICAMENTO. "Deme MEDICAMENTO flojo, que estoy costipado", "Deme MEDICAMENTO de máxima potencia, por favor, que tengo sida".