martes, 23 de febrero de 2010

El Seminario Juega III


Una coral interminable formada por cientos de miles de niños subidos a una grada gigantesca. Los problemas de visibilidad obligan a situar un nuevo director cada cierto número de peldaños. Los brazos de los directores se encuentran conectados mediante unas largas varas de madera a través de las cuales se transmiten los movimientos del primer director al resto.

7 comentarios:

marinero dijo...

¿pero los directores secundarios son de madera o de gomaespuma?

Oscar dijo...

Jaja..una especie de futbolín orquestal..

la abuela bloguera dijo...

A mí me gustaría que todos los directores fueran personas de verdad ¿no? ¿Era esa la idea inicial?
Me gustaría incluso que forcejeran un poco entre ellos, que no se acabaran de poner de acuerdo en algunos matices e intentaran imponerse.
Pero bueno, eso es lo que a mí me gustaría.

Hongos dijo...

Esta es de Premio Nobel.

Sir Asf dijo...

Esto es célebre.

Ratzinger dijo...

ésta es deliciosa.

apuesto por directordes de verdad, muy sumisos, los pobres

Miguel Noguera dijo...

Veo que se ha generado una lectura en la que yo no había reparado al escribir el post, LOS DIRECTORES DE MADERA. Los directores del dibujo son todos de carne y hueso y siguen los impulsos provenientes del primer director a través de los bastones. Vosotros proponéis un ballet de autómatas, una estructura mecánica que guíe las voces de los niños. Lo tendré en cuenta.