domingo, 14 de febrero de 2010


El señor que sale a apaciguar a un público enloquecido de horror, el típico público que ha visto algo monstruoso, algo externo a la función, evidentemente externo a la función, algo mágico y terrible que no pertenece a la cultura teatral pero que aún así se ha manifestado sobre un escenario fugazmente y ha conseguido que los espectadores huyan como animales enloquecidos remontando las butacas.


Ese señor.
¿Qué pretende realmente?, ¿a quién quiere engañar?, permanezcan en sus asientos, ¿a qué clase de permanencia les está invitando? ¿acaso es ésta?:

Sería loco ¿no? que la voz de ese pobre acomodador llegara nítida a los espectadores a través el griterío y les convenciera de volver a ocupar sus asientos.

5 comentarios:

deincult dijo...

sería tan loco como cuando pasa algo ajeno a una función que hace que la gente corra horrorizada

la abuela bloguera dijo...

Por fin! Ya era hora, una entrada, y de las buenas, de las buenas como sólo tú sabes, de las que tensan la cuerda.

Don_Mingo dijo...

en las películas el hombre que intenta apaciguar a la multitud huidiza es siempre la primera víctima del acontecimiento monstruoso

Ratzinger dijo...

tiene una mentalidad un tatno compleja.

cree que su faena consiste en sentar gente.

se siente REALIZADO

Luis R. Álvarez dijo...

"¡Permanezcan en MIS asientos!"

(Es el propietario del teatro)

"¡Permanezcan en MIS asientos, por favor!"

(Como un magnate del S.XIX, muy rico, muy loco, un capitalista gordo de caricatura antigua)

"¡Empecé limpiando botas por tres peniques!¡Permanezcan en MIS asientos! "