domingo, 5 de diciembre de 2010

King of Pop

Hola amigos, he roto el pacto, lo sé. Llevo unos días sin traeros el pan, la ración, el material, la pana, o como queráis llamarlo, en fin, que estos días os ha faltado la manduca, el petate, la guita (no estuvo fino Noguera en la enumeración), las patatas, el tonelito, la merca (intentó sorprender a sus lectores con unos términos bastante grises) el parné, la gaceta, la merienda (quiso dárselas de Vengamonjas y le salió muy mal la jugada) el perico, los calcetines... Son cosas que pasan. Pero ahora sí, ahora arranco la lancha hasta fin de año. Luego volveré a echarme a dormir. Luego ya hablaremos.


Es un musical que se está anunciando estas fechas*. Sólo quería hacer un apunte. Mira que he visto esta imagen muchas veces desde pequeño, la de Jackson combativo con el escuadrón por detrás. Es un clásico, pero, joder, ¡ponte el casco Michael, que te van a pelar! Encima está encabezando la tropa, es la proa del rompehielos, el primer espada, ¡ponte el casco, Gabriel! Ya, ya; está claro que lo protege la gracia, que los otros son unos pobres diablos que necesitan blindarse y él es aquel cuyo baile es tan puro que perfora la mezquindad. Él propone luchar con el corazón, no se esconde; bueno, podríamos seguir horas expresando el meollo paradójico del asunto. Pero yo sólo quería llevar esta imagen al terreno más materialista, esbozar qué ocurriría cuando comenzara el combate. Simbologías aparte, le meterían un tiro en la cara enseguida.


* Joder, la doble tristeza que se da en este evento: la de la pérdida y la de la recuperación desesperada. Esos imitadores fanáticos son tan tristes. Toda esa energía invertida en encarnar al ídolo huele muy mal. Eh, sólo una imagen: el auténtico Jackson entrando en escena y sus imitadores dudando, sólo un instante, si dejarle participar en el homenaje. Esa pizca de mosqueo previo a la adoración. Esos pasos del maestro siendo observados con recelo por sus imitadores. En esa situación tan incómoda se hace patente el tercer término: la abstracción Jackson, lo que Jackson también imita, aquello que lo hace uno más en la búsqueda de sí mismo.

4 comentarios:

la abuela bloguera dijo...

Con el * te has pasado.

J. dijo...

Pero, ¿podremos creerte ahora? Ay, Dios, vivir en este estado de sospecha perpetua.

Ego dijo...

¿Quién confiará ahora en Noguera? El lider flaquea, la gente llora. Todo muy dramático.

Hector dijo...

Había un anuncio muy antiguo, de Viceroy, en el que Julio Iglesias palmaba en un concurso de imitadores de él mismo por no llevar su reloj edición limitada Julio Iglesias.

Vaya plancha, el POBRE.