Miguel Noguera gilipollas puta mierda de tío
La idea de que un desconocido se haga con la clave de acceso al Blog de Miguel Noguera y escriba una frasecilla insultándome.
Ejem, podría explicaros tantas ideas esta noche, tantas nociones, que no sé ni por donde empezar... miento, el problema es que cada vez que me pongo al mando de este viejo cascarón suelo estar semiyacente en el sofá con el ordenador oscilando en un reposabrazos, relativamente cansado y con la ventana de creación de entradas de Blogger abierta antes de decidir qué idea voy a exponer. Las ideas están todas en mi maletín de cuero, que se encuentra a tres metros en la penumbra de la salita. Normalmente suelo intentar recordar alguna idea para no tener que levantarme y si no me parecen adecuadas lo dejo para el día siguiente. Pero hoy me he desplazado y he traído el maletín.
La idea de hoy es de orden topológico.

En fin, se trata de los hoyuelos. Como sabréis, los hoyuelos profundos se estructuran casi como pliegues, incurvaciones de la carne de la mejilla, una especie de coños turgentes que inspiran vitalidad, algo muy resultón, ¡¡qué queréis que os diga, Tom Selleck ha sido un gran representante de este asunto!!, pues bien, desde aquí, desde mi blog, yo propongo unos hoyuelos topológicamente distintos, er, hablemos claro, PROGONGO FALLAS, ¡CORTES!.
Unas rayas finas, apenas perceptibles, que atesoren unos surcos magníficos, más profundos que los ingenuos hoyuelos de toda la vida, como cortes practicados con bisturí, auténticas branquias.
Siento no haber encontrado más ejemplo que el maquillaje de Barragán, pero ahí está ese concepto de hoyuelo-grieta, hoyuelo-signo que no altera en absoluto la volumetría de la mejilla aunque la secciona irremediablemente, la divide sin separarla.

Buf, se me ha hecho tardísimo, mierda de blog. Me roba más tiempo que un ladrón... que un ladrón de tiempo, he he he.
Eh, antes de parar, muchas gracias a Rubén Fernández por la recopilación de audios de mi sección de radio en el Problemes Domèstics de la temporada pasada, ha sido un detalle muy agradable, muy confortable, eh.